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Qué vino tomar con comida picante y asiática

Con el picante, menos alcohol y menos taninos: los blancos aromáticos son los que mejor funcionan.

La comida picante y buena parte de la cocina asiática (tailandesa, salteados con chile, curry) tienen una regla clara: el alcohol alto potencia la sensación de ardor, y los taninos de un tinto con cuerpo chocan con el picante en lugar de acompañarlo. Por eso conviene ir hacia blancos frescos, de baja a moderada graduación y con buena carga aromática.

El Torrontés es, acá, la elección más natural: su perfil floral y frutado y su acidez marcada funcionan muy bien con pad thai, salteados con jengibre y limón o currys suaves — servido bien frío, además, refresca el paladar entre bocado y bocado.

Para los platos realmente picantes (un curry rojo tailandés, por ejemplo), un Torrontés Dulce es una carta más segura: el toque de dulzor amortigua el ardor del ají mucho mejor que cualquier blanco seco, generando un contraste que se agradece.

Si el plato asiático es más salado y umami que picante (dumplings, salteados de soja), un Malbec rosado fresco o un espumante —charmat o Pet Nat— también funcionan muy bien: la acidez y, en el caso del espumante, la burbuja, limpian el paladar sin sumar peso.