Vinos ideales para una picada
Fiambres, quesos y aceitunas: el vino que no falla en una picada entre amigos.
La picada argentina mezcla fiambres, quesos, aceitunas y algún encurtido — una combinación de sabores intensos y variados que pide un vino versátil más que uno perfecto para un solo ingrediente.
Un rosado fresco es, probablemente, la opción más segura: tiene cuerpo suficiente para los fiambres y la frescura necesaria para no cansar el paladar entre bocado y bocado.
Si la picada es más sobre quesos y aceitunas que sobre fiambres, un blanco con cuerpo (Chardonnay o un corte blanco) también funciona muy bien.
Y para una picada con jamón crudo o salame como protagonistas, un tinto joven y de taninos suaves —un Pinot Noir o un Malbec liviano— es la elección clásica.